¿POR QUÉ SALEN LAS
AFTAS BUCALES Y CÓMO DEBEMOS TRATARLAS?
El
estrés, la ansiedad, y algunos alimentos pueden ser algunas de las causas de la
aparición de estas pequeñas lesiones en la boca.
También
llamadas úlceras o llagas, las aftas son lesiones erosivas que suelen aparece
en la parte interior de la mejilla, la lengua, el paladar o en las encías.
Normalmente
son pequeñas y pueden aparecer de forma aislada o varias a la vez. La mayoría
se curan de manera espontánea, y a pesar de que son molestas, en general, no
suponen un riesgo grave para nuestra salud.
¿POR QUÉ SALEN?
Cuando
las aftas aparecen frecuentemente se denominan aftas recurrentes.
A pesar
de que las causas de su aparición son desconocidas, se sabe que
determinados  factores favorecen el riesgo
de sufrirlas, como por ejemplo el estrés y la ansiedad, cambios hormonales en
el caso de las mujeres y algunos alimentos como el chocolate, almendras,
cacahuetes, café, fresas o el tomate.
TRATAMIENTO
En
principio, si las aftas son pequeñas y no son demasiado dolorosas, no se
precisa un tratamiento específico. Lavarse los dientes con un cepillo suave y
comer cosas blandas, evitando los condimentos picantes o ácidos, son medidas
que pueden ser útiles para evitar que las aftas sean más molestas.
También
se pueden utilizar soluciones desinfectantes para lavarse la boca y evitar así
infecciones, o soluciones y hielo con antiinflamatorios, para reducir el dolor.
En
ocasiones, las aftas bucales pueden ser indicadoras de otras afecciones o
enfermedades. Por esta razón hay que ir al médico en los siguientes casos:
– Cuando
los síntomas no desaparecen pasadas las 2 semanas aproximadamente desde que
apareció el afta y/o empeoran.
– Si las
aftas cambian de forma y se hacen más dolorosas.
– Cuando
reaparecen frecuentemente (más de 3 veces al año).

– Si
aparecen acompañados de otros síntomas como diarrea o fiebre.