DESODORANTES Y
ANTITRANSPIRANTES PARA MANTENER TU SUDOR A RAYA
El sudor es una secreción
acuosa producida por las glándulas sudoríparas, que están localizadas por todo
el cuerpo y que desembocan en los poros de la piel.
El 99% del sudor
está formado por agua, y el resto se trata principalmente de sustancias como
magnesio, calcio y cloruro sódico. Tiene un Ph que oscila entre 4 y 5.
Existen ciertas
personas que sufren un sudor excesivo en determinadas zonas del cuerpo, como
los pies o las manos. A esta patología se le llama hiperhidrosis, y resulta muy molesta
e incómoda principalmente por su repercusión social.
A pesar de tener
mala fama, el sudor resulta fundamental ya que cumple una serie de funciones
esenciales para nuestro organismo:

– Regula
la temperatura corporal. 
– Elimina
toxinas de nuestro organismo. 
– Proporciona
humedad a la piel.

EL SUDOR Y EL OLOR CORPORAL
Las sustancias que
componen el sudor no tienen olor por sí mismas, sin embargo, en las zonas donde
se segregan (como las axilas o genitales) se crea un microclima con las
bacterias de la epidermis y las enzimas de la piel que puede producir olor.
Existen otros
elementos que también intervienen en la formación del mal olor, como pueden ser
algunos alimentos, cambios hormonales, el tejido de la ropa, las emociones
intensas… Por esta razón el olor difiere mucho de una persona a otra.
Debido a que el
olor puede ser muy desagradable, se han desarrollado infinidad de productos
desodorantes y antitranspirantes para combatirlo. Los desodorantes
son cosméticos cuya función es eliminar o reducir el mal olor, mientras que los
antitranspirantes se utilizan para reducir la secreción de sudor.

Ambos tipos de
productos pueden presentarse en forma de aerosol, crema, toallitas, roll-on y
sticks. Todos ellos son eficaces para su empleo, sin embargo debemos de tener
en cuenta que resulta fundamental una buena higiene corporal para que sean
totalmente efectivos. La elección de uno u otro dependerá solo de las
preferencias o circunstancias de cada uno.